viernes, 16 de enero de 2015

Sudafrica vol.V Del Kruger a Ciudad del Cabo

DIA 6

Amanecía nuestro último dia en el parque, con pena pero a la vez con ganas de empezar la segunda etapa del viaje.

Recogimos todas las cosas y salimos del campamento, la idea era salir por Orpen Gate para volver a Joburg´, pasar allí la noche y a la mañana siguiente volar a Ciudad del Cabo.

Teníamos todo el día para llegar a Johanesburgo y menos mal, porque mirad quienes seguían en medio de la carretera. No se habían movido desde anoche. La última imagen que nos regalaba el parque, cuando, hace un día pensábamos que no los íbamos a ver.  Mi león de ojos amarillos nos estaba esperando para despedirse. A veces la vida te regala esta clase de cosas.

El caso es que estuvimos un buen rato otra vez, saboreando aquellos instantes, hasta que empezamos a impacientarnos. Teníamos que marchar, nos quedaba un largo camino. Le dije a Raúl que fuera muy despacio y otra vez, igual que anoche, pude cruzar la mirada con mi león a muy poca distancia. Es increíble como los animales han aceptado los coches como algo del entorno. Puedes pasar al lado y aunque observan, no se ponen a la defensiva. 





Conseguimos adelantar a los leones. Me hubiera quedado mas días en el Kruger, pero el viaje tenía que continuar.
Antes de llegar a Orpen gate y una de las imágenes que mas me impresionó en todo el viaje, fue ver una manada de búfalos. Los habíamos visto en días anteriores, cuatro o cinco juntos. ¡Pero ahora había cientos de ellos! Mirara a dónde mirara, a ambos lados de la carretera, veía cientos de búfalos.
Grandes y pequeños, tan curiosos como siempre.




Ahora sí, nos despedíamos del Kruger ¡Hasta pronto!

El camino hasta joburg´esta vez se hizo menos pesado, estábamos descansados y todavía no nos creíamos todo lo que habíamos vivido estos días. Tuve una sensación extraña, después de haber estado cuatro días rodeada de tanta vida animal y tan poca humana, de repente cuando paramos a comer en un mega área de servicio con montón de restaurantes, fast food y tanta gente, deseé volver al parque para siempre. Sentí agobio, no había sitio para aparcar, en un momento tenía que decidir donde comer, qué comer, esperar cola... La vida en el Kruger era mas fácil sin todas estas cosas que llamamos comodidades.

Superado el trauma, pusimos rumbo a Joburg´, así llaman a la ciudad los sudafricanos. Todo el mundo dice que es una ciudad fea y con poco que ofrecer.
Llegamos ya a las 18:30h. Teníamos reserva en el motel Ecotel O.R Tambo, cerca del aeropuerto. Mientras hacíamos en check in, vimos que era un "hotel" bastante apartado de todo, en el que entraban y salían parejas con latas de cerveza en la mano y muy contentos.. ¡Ay, madre, dónde nos hemos metido! El caso es que sólo queríamos un sitio cerca del aeropuerto para dormir y este costaba 25€ la noche.
Compramos algo para cenar en una gasolinera cercana y nos fuimos a dormir.


                                          DIA  7  

¡Nos vamos a Ciudad del Cabo!
Atrás dejamos el "motel" y Johanesburgo, los días de safari y las barbacoas.  Un avión de la British nos llevó a la ciudad madre, que desde el aire, se veía espectacular.
 Caprichosa la naturaleza nos presenta una ciudad que crece en las montañas entre salvajes playas de aguas azules y arena blanca, montañas planas y tonos terrosos mezclados con verde. Aterrizar al atardecer debe ser espectacular.
Pero son las 10 de la mañana y recogemos nuestro nuevo coche de alquiler para pasar de largo por Cape Town e ir directamente a Hermanus.

Tomamos la carretera de la costa de las ballenas y en unos instantes declaramos que ¡queremos jubilarnos aquí!. Esto es precioso.


Nos pilla de camino la colonia de pingüinos de Betty´s Bay, así que hacemos un alto en el que aprovechamos para comer en un griego y después visitar a los peques.

La visita solo cuesta 10 ZAR por persona y consiste en unas pasarelas por las que poder caminar entre todos los animalejos.
Son muy graciosos, me encantan. Están por todas partes, pero ojo, que aunque parezcan adorables, hay que tener cuidado con ellos, no dudan en morder cuando algo no les gusta. Nuestra gopro se llevó unos cuantos bocados.





Después de esta visita, y cuando ya caía la tarde, llegamos a Hermanus.

Antes de buscar nuestra guesthouse, paramos en un acantilado a ver si veíamos alguna ballena. No hubo suerte, así que fuimos al Hermanus Boutique Guesthouse. ¡Cuanto lujo! Pensé que nos habiámos equivocado, aún me cuesta creer que el precio fueran 35€ la noche.
La señora de recepción, muy estirada ella, nos empezó a informar de las excursiones, y la tuvimos que parar el carro, que somos pijimochileros, pero no nos gastamos tanto en excursiones. Muy digna, nos preguntó entonces que qué queríamos desayunar mañana. Al principio nos sorprendió, pero por lo visto es algo muy común en Sudáfrica. El día antes había que dejar un papel en recepción con el numero de habitación y toooodo lo que queríamos desayunar. Tortilla con queso y jamón, fruta, croissants,..., lo normal que desayunamos todos los días, vaya.


Ahora sí, ¡A ver ballenas!  
Por todo el paseo de la costa de Hermanus, hay unas pasarelas de madera y un par de miradores, donde pararse a avistar ballenas. Empezaba a levantarse aire y el ansia que teníamos de ver algún coletazo nos hacía confundirnos. ¡Allí, allí! no, no falsa alarma.

De repente, cerca de la orilla, ví una enorme mole negra salir a la superficie y expulsar un enorme chorro de agua y aire, hacia afuera. No sé exactamente lo que dije, grité, eso seguro, porque todo el mundo me miraba y se acercaron a la zona donde estábamos, pero la ballena ya no salió mas.

Hacia el final del paseo hay un acantilado muy bonito, con muchas piedras, y allí estuvimos hasta que se puso el sol.




Esa noche cenamos en The Burgundy, un restaurante algo finolis para nosotros, pero nos apetecía algo caliente, y la verdad que estuvo muy bien.

Al salir, nos esperaba un gorrilla, del que no nos pudimos librar. Esto ya sería una tónica para el resto del viaje.

Cansada y tumbada en la cómoda cama, echaba de menos los días en el Kruger, me han sabido a poco. Aunque ahora me esperan otra clase de animalitos....

No sé si esta noche podré dormir, ¡¡Mañana veré al gran tiburón blanco!!

Puedes leer mi encuentro con el gran blanco aquí.

20 comentarios:

  1. Que pasada poder ver a los leones tan de cerca...sencillamente maravilloso!
    Y que guays los pingus ^_^

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    1. Este viaje ha sido de ver animales de todas clases. Sudáfrica es única.
      Y el próximo día el tiburón blanco!!!
      Saludotes!

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  2. Que agusto estaban los leones tirados en medio de la carretera... Debe de ser espectacular verlos tan de cerca!

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    1. Si, es genial. Los tíos ahí estuvieron dos días, se dormían, se movían unos pasitos...

      Saludos!

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  3. Impresionantes fotos!! Algún día iré yo XD

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    1. Seguro que sí! Que sea pronto!
      Saludotes.

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  4. Joe que suerte que siguiesen ahí los leones!! pues si que estaban cansados para ni moverse :D
    Que guay los pinguinicos si es que parecen Taaannnnn Majos jeje, y la ballena ya ni hablamos, a nosotros nos costo huevo y medio verlas en Islandia O.o
    Esperando ver el tiburón blanco con la #EnvidiaModoOn puesta XD

    ¡Un abrazo enorme!

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    1. Pues ahí seguían, a lo mejor se habían dado un festín y estaban reposando en esa zona. Creo que comen cada varios días.

      Los pingus son super graciosos y no veas como chillan!

      Si que se hacen de rogar las ballenas, sí. Pero también son tan bonitas....espero leer ese encuentro con ellas en Islandia.

      Súper abrazote!

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  5. Uhm... Estoy pensando que, tal vez, el león estuviese allí porque había conectado contigo y quería que te lo llevases ;- ) La verdad es que es una pasada que hayas podido intercambiar miradas una segunda vez con el mismo león ¡Qué gozada! ;.D

    Lo de que los pingüinos tienen mala leche sí que lo había oído/leído Al parecer son muy territoriales. Tienen carita de simpáticos pero hay que tener ojo con ellos :-O

    Y qué curioso lo del desayuno ¿Eso pasaba en todos los alojamientos o sólo os ocurrió en ese que parecía un poco más pijo?

    ¡Jajaja! ¡Me encanta! A nosotros cuando nos gusta un sitio mucho, siempre nos miramos y decimos lo mismo "nos jubilamos aquí". Así que tenemos varios lugares por ahí repartidos :-P

    ¡¡¡Estoy deseando leer cómo fué la experiencia de ver al tiburón blanco!!! :-D

    ¡¡Abrazooote!!

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  6. Jajajaj Eva, me hubiera llevado a todos los animales del Kruger (menos a los elefantes, que me daban miedo) pero creo que son más felices allí. Y mi león, ...bueno, le recordaré siempre.

    Lo de los pingüinos es curioso, porque parecen poquito cosa y ahí torpes, pero no veas!!!

    Pues por lo visto es frecuente en los hoteles de Sudáfrica, porque lo comentamos con gente que conocimos allí y también les pasó. Luego ya estuvimos en un hostel y ahí era self service ;)

    Ainssss tenemos tantos sitios!!! Lo mejor será comprar una autocaravana y recorrer mundo!

    Ya llega, ya llega. En breve os cuento la historia con dientecitos.

    Un besazo!

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  7. Aaaah! Yo tengo que ir a Sudáfrica! Es una pena que no me de el sueldo para recorrer el mundo ya mismo, todo lo que quiero recorrer es tanto!! Me da lastimica tener que escoger... ;) Un beso!

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    1. Si Diana, tienes que ir! Ya, me pasa lo mismo, pero bueno aunque vayamos descubriendo mundo "a poquito" algo es algo y nunca se sabe, la vida puede pegar un giro en cualquier momento!

      Besitos!

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  8. Estoy de acuerdo con Diana, sitio veo sitio quiero pero el sueldo no da para tanto, me da especial envidia que vierais las ballenas, fui una vez a hacer un avistamiento y no vimos nada, saludos viajeros.

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    1. No tenemos remedio, pero aunque sea a pequeñas dosis, viajar es lo mejor!

      Ohhh que pena que no pudieras verlas, en días siguientes también hicimos avistamiento en barco y volvimos ver. Ya sabes donde ir la próxima vez. Sudáfrica!

      Saludotes!

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  9. Ay, qué bonito el momento de los leones! Me encantaría marcarme un viaje así, tengo muchas ganas ya que nunca he hecho uno de ese tipo ni a un lugar tan lejano y exótico! Preciosa ruta la vuestra... envidia que os tengo!

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    1. Pues eso tiene fácil solución! A viajar!
      Es un viaje que jamás olvidaré, estar tan cerca de la naturaleza y sentirla tan viva.

      Abrazotes!

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  10. Continúa el safari... , habría imaginado los leones en la ruta y a los búfalos enojados. Sin embargo, nunca hubiera pensado pingüinos y ballenas, el mundo asombra día a día...

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    1. Pues espera, espera que irán apareciendo más animales....yo tampoco dejo de asombrarme, Fernanda.

      Saludos!

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  11. Leones, ballenas, tiburón blanco y además en Sudáfrica. Qué envidia Iciar... grrr
    Maravillosa experiencia, sin duda

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    1. Jajaja no es mi intención daros envidia, Miguel sino que vayáis a verlo vosotros mismos!
      Todo eso y más animales increíbles están en Sudáfrica.

      Saludotes!

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